Qué son los trastornos del Qi según la Medicina China
Los trastornos del Qi según la Medicina China se refieren a alteraciones en el flujo, la cantidad o la dirección de la energía vital que sostiene todas las funciones del cuerpo. Desde esta visión, el Qi es responsable del movimiento, la protección, la transformación y el calentamiento del organismo. Cuando su circulación se ve afectada, pueden aparecer síntomas físicos, digestivos, respiratorios y emocionales. Por ello, el tratamiento no se centra solo en el síntoma, sino en restablecer el equilibrio energético general.
¿Qué es el Qi en la Medicina China?
En la Medicina Tradicional China (MTC), el Qi es considerado la fuerza vital que anima el cuerpo y la mente. Su correcto funcionamiento permite que los órganos trabajen de forma coordinada y que la Sangre y los líquidos orgánicos circulen adecuadamente.
Funciones principales del Qi
Movimiento: permite el desplazamiento de Sangre y líquidos.
Transformación: participa en la digestión y producción de energía.
Protección: defiende al cuerpo de factores externos (Wei Qi).
Calentamiento: mantiene la temperatura corporal.
Sostén: mantiene órganos y tejidos en su lugar.
Cuando alguna de estas funciones se altera, se manifiestan los trastornos del Qi.
Principales tipos de trastornos del Qi
1. Deficiencia de Qi (Qi Xu)
Se presenta cuando la energía es insuficiente para sostener las funciones corporales.
Síntomas frecuentes:
Cansancio crónico
Falta de motivación
Voz débil
Inmunidad baja
Sudoración espontánea
Órganos más afectados: Bazo y Pulmón.
2. Estancamiento de Qi (Qi Zhi)
Ocurre cuando la energía no fluye libremente, generando tensión y bloqueos.
Manifestaciones comunes:
Sensación de opresión en pecho o abdomen
Distensión abdominal
Cambios de humor
Suspiros frecuentes
El estancamiento del Qi de Hígado es uno de los patrones más habituales.
3. Qi rebelde
Aparece cuando el Qi se mueve en dirección contraria a la normal.
Ejemplos típicos:
Reflujo, náuseas o vómitos (Qi de Estómago rebelde)
Tos o dificultad respiratoria (Qi de Pulmón rebelde)
Este patrón suele estar asociado a estrés o hábitos alimentarios inadecuados.
4. Hundimiento del Qi
Es una forma de deficiencia donde el Qi pierde su función de sostén.
Puede observarse en:
Prolapsos
Diarrea crónica
Sensación de pesadez
Fatiga marcada al estar de pie
Relación emocional de los trastornos del Qi
En la MTC, el Qi está profundamente influenciado por las emociones. Cuando estas se reprimen o se mantienen de forma prolongada, el flujo energético se ve afectado.
Emociones más relacionadas
Estrés y frustración: estancan el Qi de Hígado.
Preocupación excesiva: debilita el Qi de Bazo.
Tristeza prolongada: agota el Qi de Pulmón.
Miedo constante: afecta el Qi de Riñón.
Por esta razón, el tratamiento suele considerar tanto el estado físico como el emocional de la persona.
Tratamientos para los trastornos del Qi según la Medicina China
La acupuntura es utilizada para regular el flujo del Qi, desbloquear estancamientos y tonificar deficiencias. Su uso como terapia complementaria ha sido revisado por el National Center for Complementary and Integrative Health (NCCIH).
🔗 https://www.nccih.nih.gov/health/acupuncture-what-you-need-to-know
Digitopuntura
Puede aplicarse como apoyo en casa para mejorar la circulación energética.
Puntos frecuentemente utilizados:
E36 (Zusanli): tonifica Qi general.
REN6 (Qihai): fortalece la energía vital.
H3 (Taichong): libera estancamiento.
PC6 (Neiguan): regula Qi rebelde.
Fitoterapia china
Las fórmulas herbales se emplean para mover, tonificar o regular el Qi según el patrón.
Ejemplos tradicionales:
Si Jun Zi Tang: para deficiencia de Qi.
Xiao Yao San: para estancamiento de Qi de Hígado.
Bu Zhong Yi Qi Tang: para hundimiento del Qi.
Revisiones sobre fitoterapia china pueden encontrarse en Frontiers in Pharmacology:
🔗 https://www.frontiersin.org/journals/pharmacology
Alimentación para regular el Qi
La alimentación es clave para mantener un Qi fuerte y estable, especialmente el Qi de Bazo.
Alimentos recomendados
Arroz, avena y mijo
Verduras cocidas
Legumbres
Dátiles rojos
Jengibre suave
Alimentos a evitar
Exceso de azúcar
Comidas frías o crudas en exceso
Ultraprocesados
Comer en horarios irregulares
Hábitos que favorecen el flujo del Qi
El Qi necesita movimiento y regularidad para mantenerse en equilibrio.
Se recomienda:
Rutinas estables
Movimiento diario suave
Respiración consciente
Descanso adecuado
Evitar multitarea constante
Estas prácticas apoyan la circulación energética y la claridad mental.